Hay determinados alérgenos que pueden causar una reacción alérgica en el sistema inmunitario de una persona. Entre ellos, están diversos alimentos, los ácaros del polvo, el polen... y las picaduras de insectos. Algunos insectos, como por ejemplo las avispas y las abejas, pueden producir una picadura. Estas picaduras son pequeñas lesiones que se provocan cuando la boca o aguijón del insecto atraviesa la piel de una persona para introducirle un veneno. Y, precisamente ese veneno introducido por una picadura de insecto es lo que provoca una reacción alérgica.
Algunas personas son más propensas a sufrir una picadura de insecto que otras
Quizá te hayas preguntado alguna vez por qué hay personas que son más propensas a sufrir una picadura de insecto que otras. La respuesta reside en la ciencia, ya que algunos estudios científicos han concluido que se debe a factores genéticos relacionados con la producción de repelentes naturales en el organismo. Las avispas, las abejas, los mosquitos... todos los insectos se sienten atraídos en mayor o menor medida por los olores que desprenden los humanos. Y es evidente que algunos le gustan más que otros.

Riesgos de las picaduras de Insectos
Sin embargo, al margen de las molestias que pueda producir una picadura de insecto, las cuales se suelen manifestar, entre otras cosas, con una hinchazón de la piel, hay otros riesgos más graves que se asocian a la picadura de un insecto. Una persona que padezca alergia a la picadura de insecto puede someterse a síntomas peligrosos, como una anafilaxia, la cual puede llegar a implicar la falta de conciencia o la dificultad para respirar. Por tanto, en el caso de las personas alérgicas, hay que prestar una atención especial y ser más cautelosos de lo habitual para evitar una picadura de insecto y, por ende, los síntomas negativos que puedan derivar de ésta.
Consejos para evitar las Picaduras de Insectos
Sin embargo, especialmente en los meses de primavera y verano, hay más probabilidad de una picadura de insecto porque es la época de mayor presencia de estos animales. Es decir, que no siempre es fácil evitar a los insectos porque pueden estar muy presentes en ciertos momentos del año. Así que, ¿qué se puede hacer para evitar una picadura de insecto? o al menos para reducir su probabilidad.
Aquí ponemos un decálogo con 10 consejos que debes tener en cuenta para protegerte ante una picadura de insectos, especialmente si eres alérgico.
1.- No abras las ventanas de tu casa más de lo necesario
Los hábitos del día a día marcan el nivel de riesgo y la exposición a una picadura de insecto. Por ejemplo, debes evitar abrir las ventanas de tu casa más tiempo del necesario. Basta con ventilar una estancia solo 5 minutos al día para renovar el aire. Por ese motivo, no dejes las ventanas abiertas más de esa cantidad de tiempo, porque solo así fomentas la entrada de insectos en el interior de tu vivienda. Y esto es especialmente importante cumplirlo, sobre todo cuando hay luces encendidas, ya que los insectos acuden a las bombillas con mucha facilidad al sentirse atraídos por ellas. Por tanto, mantén cerradas las ventanas para reducir el riesgo de sufrir una picadura de insecto.

2.- Refuerza tu higiene corporal
Hay determinados productos que usamos los humanos y que, por algún motivo, resultan muy atrayentes y tentadores para los insectos por su olor. Hablamos, entre otros, de los perfumes y colonias con aromas dulces, de los aerosoles, de los jabones... Este tipo de cosméticos suelen gustar mucho a los insectos, por tanto es importante no usarlos para no atraerlos. No te preocupes, porque no siempre son productos imprescindibles y porque muchas veces puedes buscar alternativas; y es importante no usarlos si quieres reducir el riesgo de sufrir una picadura de insecto. Otro de los elementos que suele encantar a las avispas o a las abejas es el olor corporal. La sudoración les gusta mucho, así como el olor fuerte de axilas o de pies. Por ese motivo, es fundamental mantener una buena higiene personal. Debes reforzar los hábitos de limpieza durante todo el año para evitar una picadura de insecto, y hacerlo sobre todo en verano o en cualquier momento en el que notes que tu cuerpo transpira más de lo que debería.
3.- Evita las zonas donde aniden insectos
Evita las zonas donde aniden los insectos. Esto no solo incluye una colmena de abejas o un nido de avispas, sino cualquier lugar en el que estos animales puedan reunirse con frecuencia. Como por ejemplo los cubos de basuras, las charcas de agua estancada o las flores de los jardines. Además, si tú no molestas a los insectos, es más difícil que ellos te molesten a ti; por tanto, reducirás las posibilidades de recibir una picadura de insecto. Asimismo, tampoco debes destruir ninguno de sus nidos porque los enfadarías mucho y te convertirías en su principal enemigo. Solo en el caso de necesidad extrema, que únicamente estaría justificado si eres alérgico a la picadura de insecto y tienes un nido de avispas o de abejas en una zona exterior tu vivienda, puedes retirarlo por cuestiones de salud. Aún así, no debes hacerlo tú mismo bajo ningún concepto, sino que debes consultar a un experto en fumigaciones para que lo haga de manera segura.
4.- Tapa la comida cuando comas en el exterior
Si estás comiendo, tapa siempre toda la comida y la bebida cuando no la estés utilizando, ya que los insectos detectarán una fuente de alimento y volarán rápidamente hacia ella. Esto es fundamental, sobre todo cuando estás comiendo o merendando al aire libre en el campo, ya que solo así evitarás atraer a estos pequeños animales y, por ende, reducirás el riesgo de sufrir una picadura de insecto. Hay formas muy prácticas y sencillas de hacerlo, como almacenar la comida en fiambreras con tapa, usar pinzas para cerrar las bolsas de alimentos o beber los líquidos en termos y botellas.

5.- Utiliza repelentes anti insectos
Puedes utilizar repelentes anti insectos en tu cuerpo, especialmente en las zonas que no estén cubiertas, como quizá sean la cara, el cuello o las manos. Pero no por ello debes descuidar otras partes que sí estén tapadas. Si vas a estar expuesto a insectos durante un periodo prolongado, recuerda usar el repelente anti insectos cada poco tiempo; su efectividad es similar a la de un protector solar y conviene impregnarte cada hora y media o dos horas para minimizar riesgos. Los repelentes anti insectos contienen una serie de elementos químicos que ahuyentan a estos pequeños animales. Se pueden adquirir en establecimientos como por ejemplo farmacias y algunos comercios, físicos y online. Además, en el mercado existen varios tipos de repelentes anti insectos con un factor de protección diferente; deberás usar uno u otro en función del riesgo de picadura de insecto al que vayas a exponerte, y siempre adquirir un repelente de insectos debidamente homologado. También puedes encontrar repelentes en un estado totalmente líquido o en uno similar al de una crema, ambos son igual de efectivos, por tanto puedes usar el que prefieras y te sea más cómodo.

6.- Mantén la calma cuando un insecto se pose en tu piel
Si te das cuenta de que un insecto se posa sobre tu piel, mantén la calma. Es importante que no hagas aspavientos ni movimientos bruscos porque solo así conseguirás enfadarlo. Muchas veces esta es la reacción natural, involuntaria e instintiva, pero no por ello quiere decir que sea la más sensata ni eficaz. Quizá así lo espantes temporalmente, pero no tardará en volver hacia ti, con sed de venganza y con ganas de picarte. En cambio, y para evitar esta situación, lo que debes hacer es moverte lentamente para que el propio insecto note una ligera moción y se vaya por decisión propia. Sigue este consejo a rajatabla, sobre todo si eres alérgico a la picadura de insectos.

7.- Utiliza ropa de manga larga y pantalón largo
La ropa que vistas es fundamental. Es clave llevar ropa larga, que te cubra las piernas y los brazos por completo, así como que tenga un cuello alto para taparlo todo lo posible. De este modo estarás más protegido ante cualquier picadura de insecto. Asimismo, el color que tenga también influye, ya que los colores llamativos, brillantes u oscuros atraen a estos pequeños animales. Lo que debes hacer es optar por colores claros y discretos. Sobre todo el caso de la primera regla, el hecho de vestir de largo, puede ser más difícil de cumplir en las épocas más calurosas del año, que también son las más propensas a la aparición de avispas o de abejas; pero eres tú quien debe buscar el equilibrio y optar por una vestimenta cómoda o por la minimización de riesgos ante una picadura de insecto. Asimismo, es importante que sacudas la ropa con cierta frecuencia, tanto antes de llevarla como cuando ya la tienes puesta.
8.- Tener más cuidado al salir de casa por la noche
Los insectos son más propensos a salir «a dar una vuelta» a determinadas horas del día. Este tramo de tiempo es la noche, o el periodo que abarca desde el anochecer hasta el amanecer, por tanto evita salir a la calle en la medida de lo posible en esos momentos. Al menos en primavera e incluso en verano, ya que es la época en la que te expones con más probabilidad a recibir una picadura de insecto. Y si lo haces, que sea siguiendo los consejos que estamos enumerando en este decálogo para evitar el riesgo de una picadura de insecto. Además, esta misma máxima se puede aplicar al momento en el que quieras ventilar tu casa durante los 5 minutos diarios recomendados, intenta elegir bien la hora para que no se metan demasiados insectos en tu vivienda y aumente así el riesgo de exposición a una picadura de insecto.
9.- Coloca mosquiteras en puertas y ventanas
Coloca mosquiteras en tu casa, puedes hacerlo tanto en ventanas como en puertas, y solo así lograrás poner una barrera adicional para frenar la entrada de insectos en tu vivienda. Se trata de un sistema de prevención muy fácil de instalar y con un precio bastante asequible para la mayoría de economías familiares. No obstante, es importante que te asegures de que las mosquiteras no tengan ninguna rotura, porque sino los insectos podrías colarse a través de ese agujero y su efectividad será nula. Además, puedes colocar mosquiteras en otras zonas vulnerables del interior de tu casa, como por ejemplo en tu cama o en la cuna de tu bebé. E incluso, como refuerzo adicional, puedes impregnarlas de deltametrina o de permetrina, que son sustancias químicas que sirven para ahuyentar a los insectos.
10.- Procura no caminar con los pies descalzos
Procura no caminar con los pies descalzos, sobre todo por una zona con césped y flores. ¿Por qué? Porque puede haber insectos escondidos entre la vegetación y podrías sufrir una picadura de insecto de una forma que se habría podido evitar fácilmente. A veces es difícil de cumplir, porque hay gente que tiende a quitarse el calzado cuando se quiere relajar y tumbarse un rato en una zona verde. No obstante, es clave ponérselo de nuevo antes de que se vuelva a andar para proteger los pies. La solución más fácil es llevar siempre un calzado que cubra el pie, no bastan unas chanclas o unas sandalias parcialmente abiertas para evitar que te pique un insecto.

Evitar picaduras de insectos si eres alérgico
Por tanto, si quieres evitar una picadura de insecto, sigue estos prácticos y sencillos consejos para conseguirlo de manera total o al menos para minimizar las probabilidades de que esto ocurra. Y hazlo especialmente si padeces o si crees padecer una alergia a la picadura de un insecto, ya que los síntomas derivados pueden poner en peligro tu vida. La única manera de comprobar si se tienen alergias es acudiendo a una alergólogo, el cual te someterá a una serie de pruebas para confirmarlo. De esta manera, estarás seguro de cómo puede responder tu cuerpo ante una picadura de insecto, ya sea una abeja o una avispa, y podrás tomar más precauciones para minimizar los riesgos asociados.
En resumen, el simple hecho de llevar a cabo pequeños gestos como mantener unos hábitos relacionados con el tiempo de ventilación, el buen uso de un repelente anti insectos o la elección de la ropa adecuada, pueden reducir las probabilidades de sufrir la picadura de un insecto. Algo imprescindible en el caso de aquellas personas alérgicas a la picadura de una avispa o de una abeja, por ejemplo. Ten en cuenta que no se trata de consejos infalibles, pero sí que pueden ayudar mucho a la hora de evitarlas. Además, la prevención es la mejor cura posible.